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sábado, 14 de enero de 2017

ANUARIO S.J. 2017 - CARLOS MARÍA MARTINI: LA HERENCIA DE UN ESTILO

Cardenal Carlos María Martini S.J.

El 31 de agosto de 2012 el cardenal Martini
concluyó su intenso camino terrenal.
En junio de 2013 se constituyó una Fundación,
con la implicación de la familia Martini
y de la archidiócesis de Milán.
El 30 de agosto se dio la ocasión de visitar al Papa Francisco
para presentarle la nueva Fundación.


El 31 de agosto de 2012 el Cardenal Martini concluyó su intenso camino terrenal. Una de las voluntades expresadas en su testamento fue dejar en herencia sus escritos a la Provincia de Italia. Recibir semejante patrimonio - lo entendimos  enseguida - no significaba sólo custodiar los muchos libros e intervenciones que el Cardenal había ido produciendo, sino sobre todo promover el espíritu de todo ello.
Antes de nada, he aquí una breve presentación del Cardenal Martini para quién no lo conociera. Nacido en Turín el 15 febrero de 1927 e ingresado en el noviciado en 1944, el padre Carlos María fue profesor y luego Rector del Pontificio Instituto Bíblico hasta 1978, cuando pasa a la dirección de la Pontificia Universidad Gregoriana. Al finales de 1979 fue nombrado por Papa Juan Pablo II Arzobispo de Milán, en dónde, durante veintidós años se dedicó a una intensa actividad pastoral. Las iniciativas de mayor resonancia fueron la Escuela de la Palabra, veladas de formación bíblica de la oración, en las que participaban centenares de jóvenes en Catedral, y la Cátedra de los no creyentes, ciclos de encuentros en los que Martini daba espacio a la voz de no creyentes, con los que entraba después en un serio diálogo.
En el 2002, alcanzado el límite de edad, deja la Diócesis de Milán y se retira durante largos períodos a su amada Jerusalén, donde continúa con los estudios bíblicos sobre los antiguos manuscritos griegos del Nuevo Testamento. En abril de 2008, agravándose el proceso de su enfermedad de Parkinson, se retiró a la comunidad de Gallarate, una de las enfermerías de la Provincia de Italia. Desde 1958 hasta hoy se pueden contar unas quinientas publicaciones con su nombre, traducidas a numerosas lenguas, referentes a la investigación bíblico-exegética y a las intervenciones durante su actividad pastoral (cartas, homilías, discursos), entre las que se encuentran numerosos cursos de Ejercicios Espirituales.
Recibir la herencia del P. Martini ha sido para nosotros un momento de intensa emoción y profunda gratitud por la confianza que este gesto expresa. Buscando el modo más apto de asumir esta gran responsabilidad, en el junio de 2013 constituimos una Fundación (www.fondazionecarlomariamartini.it), con la implicación de la familia Martini y de la archidiócesis de Milán.  El 30 de agosto del año siguiente, en la víspera del primer aniversario de la muerte del Cardenal, tuvimos la ocasión de visitar al Papa Francisco para presentarle la nueva Fundación. Acogiéndonos con su habitual benevolencia, nos indicó con sencillez y precisión las coordenadas en las que desarrollar nuestra tarea: “La memoria de los padres es un acto de justicia. Y Martini ha sido un padre para toda la Iglesia.” El Papa además subrayó la capacidad del Cardenal para asumir posiciones proféticas sin dividir la comunidad, más bien, alimentando la comunión. Bergoglio y Martini se encontraron en 1974, en la 32ª Congregación General, un momento marcado por fuertes tensiones en la Compañía a propósito de la relación entre el servicio de la fe y la promoción de la justicia. Francisco nos recordó cómo el P. Martini había desarrollado un papel determinante al recoger y llevar adelante la novedad presente en el discurso que se estaba elaborando entonces sobre la justicia, mostrando al mismo tiempo su raíz evangélica e interpretando su sentido a la luz de la Palabra de Dios. Así contribuyó de modo determinante a recomponer fracturas que habrían podido llegar a ser explosivas: un difícil equilibrio, buscado por Martini con tenacidad y sabiduría.
La Fundación ha nacido no sólo para mantener la memoria de un ilustre personaje, sino para mantener vivo el espíritu que animó su actividad evangelizadora;  caracterizado por la atención a los interrogantes que atañen a las personas y a la sociedad de hoy, y por el empeño en enseñar la fecundidad y en reavivar el deseo de una profunda escucha de la Palabra de Dios.
El Cardenal Martini visita al P. General Arrupe
Los proyectos de la Fundación se desarrollan sobre tres frentes principales. El primero es el archivo. En él se recogerán los documentos de Martini, incluidos también los pertenecientes al tiempo de su ministerio como arzobispo. Además estarán los materiales realizados sobre de él y que aún siguen produciéndose. Entre éstos señalamos los testimonios, recogidos en forma de vídeo, de ilustres personajes de la cultura y el mundo eclesial, de amigos y colaboradores, ya que deseamos dar a conocer la persona del P. Martini a través del recuerdo viviente de los que han compartido con él aspectos importantes de su existencia. El archivo tendrá su sede en el “Centro San Fedele”, de los jesuitas en Milán, una localización simbólica además de práctica, en el corazón de la ciudad en la que Martini fue arzobispo durante 22 años, y a pocos pasos de la Catedral, dónde él está enterrado. El archivo estará en todo caso disponible de modo digital en el sitio de Internet.

La constitución del archivo estará estrechamente unida a la publicación de todos los escritos y discursos del Cardenal en forma de “Opera Omnia”. Es el segundo proyecto en el que estamos trabajando, en colaboración con la editorial Bompiani de Milán. El deseo es de ampliar el horizonte a un público internacional con traducciones, al menos parciales, a otras lenguas. Un comité científico de personas competentes y cualificadas ha reflexionado sobre cómo dar un orden a los textos de Martini, y cómo profundizar en la comprensión del contexto histórico en que nacieron. En efecto, sólo así será posible acceder al momento inspirativo que les dio origen, a la expresión de un incisivo carisma profético, y a captar más adecuadamente su sentido. El plan general de la publicación prevé unos veinte volúmenes;  los dos primeros  - sobre la “Cátedra de los no creyentes”  y sobre los cursos de Ejercicios Espirituales a partir de los Evangelios - ya han visto la luz.
El tercer proyecto, en vía de realización, es una producción de vídeo adaptada a las diversas plataformas de distribución. Se quiere de este modo alcanzar a un público más amplio, también a nivel internacional, en particular a los jóvenes, teniendo en cuenta sobre todo los aspectos formativos. Nuestro principal interlocutor es la Radio Televisión italiana (RAI) pero, en nuestros planes, éste no es más que el primer paso para un proyecto de mayor amplitud y de aspiración más internacional.
La Fundación está también comprometida con el Pontificio Instituto Bíblico para apoyar los estudios de aquellas disciplinas que interesaban particularmente al Cardenal Martini, sobre todo relativas a la Biblia, en conexión con su actividad de pastor y con una atención específica a los jóvenes. Finalmente está atenta a promover iniciativas que prolonguen el espíritu de diálogo y de formación de las conciencias, que el Cardenal estaba animado. En esta línea se sitúa el Carlo Maria Martini Internacional Award, que tiene la intención de favorecer la publicación y la difusión de obras que ayuden a conocer la figura, el pensamiento y la actividad del P. Martini a nivel internacional. Información más pormenorizada se encuentra en el sitio <www.fondazionecarlomariamartini.it >.
A medida que avanzamos en el camino, nos damos cuenta de que tenemos que ver con un conjunto de obras y con una red de relaciones inmensas, con un escenario de gran riqueza, irreductible a un sistema, y sin embargo dotado de una profunda unidad. Estamos convencidos de que el elemento aglutinante no debe buscarse en los contenidos de su pensamiento o de su acción, sino en aquello que lo ha inspirado. Por eso, la perspectiva que hemos adoptado está enfocada particularmente desde el modo de proceder del Cardenal. Como jesuitas somos sensibles a su estilo dialogante, a la formación de las conciencias, a su experiencia personal en el encuentro con Dios buscado y encontrado en todas las cosas, al valor espiritual de cada experiencia humana a la luz de un adecuado discernimiento. Nuestra convicción es que ahí reside un elemento cualificado, aunque quizás menos aparente, de la herencia que se nos encomienda. Todo ello concierne tanto a las realizaciones visibles como a los instrumentos y a los recorridos interiores que han permitido tales efectos.

Carlo Casalone, S.J.
Presidente de la Fundación Carlos María Martini

Traducción: Juan Ignacio García Velasco, S.J.

Anuario 2017