Traducir

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta compañia de jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta compañia de jesús. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de octubre de 2016

Queremos contribuir a lo que parece imposible (P. Sosa)



En la mañana del 15 de octubre, los miembros de la Congregación General reunieron en la iglesia del Gesù para celebrar con alegría una eucaristía de acción de gracias con el Padre Arturo Sosa, que había sido elegido Superior General de la Compañía de Jesús. El P. Sosa tuvo la oportunidad de ofrecer un mensaje espiritual inspirado en la Escritura.

En su breve homilía, el P. Sosa ha tocado numerosos puntos:

Comenzó repitiendo las palabras del Dominico Bruno Cadore quién en la misa de apertura de la nos invitó a cultivar la actitud de “audacia de lo improbable” para ser testigos de la fe en el mundo actual.
A continuación, se centró en el cuidado del cuerpo apostólico de la Compañía citando las palabras de Ignacio: “la Compañía no ha sido instituida por medios humanos, y por lo tanto no puede ser conservada o desarrollada por ellos, sino por la mano omnipotente de Dios y Señor Nuestro, en él sólo es necesario poner la esperanza “. Y entonces recordó que el cuidado del cuerpo de la Compañía está “estrechamente relacionado con la profundidad de la vida espiritual de cada uno de sus miembros y las comunidades en las que compartimos la vida y misión”. A continuación, el P. Sosa invitó a los jesuitas a cultivar una activa vida espiritual, pero sin olvidar que “al mismo tiempo es necesaria una extraordinaria profundidad intelectual para  pensar creativamente sobre las formas en que nuestro servicio a la misión de Jesucristo puede ser más eficaz, en la tensión creativa propia del magis ignaciano “.

El cultivo de la interioridad es necesario para permanecer conectado con el mundo intelectual, “para entender en profundidad el momento que estamos viviendo en la historia humana y contribuir a la búsqueda de alternativas para superar la pobreza, la desigualdad y la opresión. Tampoco hay que cesar en la profundización sobre las cuestiones relativas a la teología y la comprensión de la fe que pedimos al Señor que aumente en nosotros “.

Otro de los grandes temas de fondo ha sido la justicia, dejando bien claro el nuevo General que “queremos contribuir a lo que parece imposible hoy en día: una humanidad reconciliada en la justicia, viviendo en paz en una casa bien cuidada, donde hay espacio para todo el mundo, ya que reconocemos hermanos y hermanas, hijos e hijas de un mismo Padre y único.”

P. Sosa se centró posteriormente en el tema de la colaboración con otros: “Queremos colaborar generosamente con otros, dentro y fuera de la Iglesia, en la conciencia que surge de la experiencia de Dios que lleva a la misión de Cristo Jesús, que no nos pertenece en exclusividad, sino que compartimos con muchos hombres y mujeres consagrados al servicio de los demás “.

Finalmente, el nuevo Padre General relacionó la colaboración con las vocaciones a la Compañía: “En nuestro trabajo de colaboración con la gracia de Dios, también nos vamos a encontrar nuevos compañeros que aumentan el número, siempre un mínimo por grande que sea, de los invitados a ser parte de este cuerpo apostólico. No hay duda acerca de la necesidad de aumentar nuestra oración y nuestro trabajo por las vocaciones a la Compañía y de continuar con el complejo reto de ofrecer una formación compleja que nos convierta en verdaderos jesuitas, miembros de este cuerpo universal llamado a defender la riqueza de la interculturalidad como un rostro de una humanidad creada a imagen y semejanza de Dios “.


Al terminar la eucaristía, el Padre General se dirigió a la tumba de san Ignacio donde veneró sus reliquias, y antes de dirigirse a la sacristía, se desvió a orar delante de la tumba del Padre Arrupe.

(Homilía completa, aquí)

domingo, 18 de enero de 2015

Anuario S.J. 2015 - CLAUDIO ACQUAVIVA

Claudio Acquaviva (1543 - 1615)

Según muchos historiadores contemporáneos
Claudio Acquaviva (1543 -1615),
quinto superior general de la Compañía de Jesús,
es considerado el segundo legislador de la Orden
después del fundador Ignacio de Loyola.

“Entre las cualidades con las que estaba dotado dominó su apego muy profundo a las cosas de Dios, una cierta dulzura y suavidad en la piedad, de la que no se desmintió nunca, a la que ningún gravamen de ocupaciones ahogó, ni vicisitud alguna de acontecimientos turbó.” Éste es el retrato que el jesuita y estrecho colaborador, Bernardo de Angelis, hizo del prepósito general de la Compañía de Jesús, Claudio Acquaviva (1543 -1615).

A cuatrocientos años de la muerte del quinto General de la Compañía de Jesús, que se cumplen el 31 enero del 2015, queda ciertamente viva y todavía actual hoy su huella en la historia de la Orden, así como la marca que su largo generalato (un récord imbatido de 34 años: de 1581 a 1615) supo dar a la Compañía de Jesús, según la mayoría de los historiadores, en las orientaciones, sobre todo reglas y disciplina interior, hasta su supresión en 1773.

Un hombre atento más a lo esencial que a la fascinación de la apariencia, enamorado de los Padres de la Iglesia, asiduo lector de la Sagrada Escritura y de oración constante: éste es el Acquaviva íntimo y profundo conocedor de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, que nos narra,  en una descripción casi hagiográfica, su primer biógrafo, el jesuita Francisco Sacchini.

Pero más allá de la persona particular, del jesuita austero y ascético, hoy todavía son muchos los interrogantes, las cuestiones abiertas sobre su largo gobierno como general de la Compañía, sobre la huella misionera que supo imprimir a la Orden, sobre cómo logró salvar y defender la identidad ignaciana frente a las presiones de las cortes europeas, de Felipe II de España, del Papado, de la Inquisición, de las injerencias de las otras Órdenes (en particular los dominicos) en la disciplina interna de los jesuitas.

Por todo esto quizá no sea casualidad que la mayoría de los historiadores contemporáneos, incluido Mario Fois, considere a Claudio Acquaviva el auténtico “segundo legislador” de la Compañía de Jesús, después de su fundador Ignacio de Loyola.

Perteneciente a una familia de la nobleza meridional, nació en Atri el 14 septiembre de 1543;  en 1567 decidió entrar en la Compañía de Jesús, en la cual hará una rápida carrera. En 1576 es elegido provincial de Nápoles y en 1579 es llamado a dirigir la Provincia romana de la Compañía de Jesús. Será el Papa Gregorio XIII quien, obstaculizando la elección de un General español, favorecerá su ascenso a Prepósito General de la Compañía. Acquaviva es elegido por los miembros de la Congregación General IV de 1581, a la muerte del prepósito general anterior, el belga Everardo Mercuriano. Salió elegido al primer escrutinio con 32 votos sobre 57. La falta de unanimidad en la votación, por ser italiano, hacía presagiar ya las dificultades de gobierno que caracterizarían su largo generalato.  Se encontró, en efecto, con tener que regir a la Compañía en un momento de extrema tensión interior; los años de su gobierno vieron sobre todo la multiplicación de impulsos autonomistas (sobre todo en la catolicísima España), de las diversas Provincias que soñaban con poder  desengancharse del gobierno central de la curia de los jesuitas de Roma y poder elegir un día, como nos dice el anónimo autor de la Vida de Pedro de Ribadeneira, un “generalillo propio”.

sábado, 26 de octubre de 2013

Migraciones y asilo hoy – “No podemos poner fronteras a nuestra preocupación”.

ataudesLos Provinciales jesuitas de Europa y Oriente Medio han aprobado una declaración sobre Migraciones y Asilo en su reunión anual en Roma, celebrada del 17 al 23 octubre de 2013. Esta declaración ha sido aprobada también por los Provinciales jesuitas de África y Madagascar.

Migraciones y asilo hoy – “No podemos poner fronteras a nuestra preocupación”. Roma, viernes 25 de octubre de 2013
Todos hemos visto, en las últimas semanas, el terrible sufrimiento causado a los inmigrantes y sus familias, de forma dramática en la reciente tragedia de Lampedusa. En los últimos veinte años, miles de personas han muerto en su intento de llegar a Europa. El Papa Francisco visitó Lampedusa y expresó su indignación y pesar por el sufrimiento desesperado de los inmigrantes. Los Provinciales jesuitas y los Superiores Mayores de Europa, Oriente Medio y África-Madagascar representamos a más de 6.000 jesuitas en dos continentes. Nos unimos al Papa en su preocupación por los migrantes, que corren enormes riesgos para encontrar una vida mejor y huir de situaciones que ponen en peligro su vida en sus países de origen. Hacemos esta declaración porque creemos que este es un momento de urgencia para nuestras sociedades frente a esta grave cuestión moral.

martes, 21 de mayo de 2013

CONGREGACIONES GENERALES Y PADRES GENERALES DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS (1541 - 2008)

Cuadro sinóptico de las Congregaciones Generales y Padres Generales de la Compañia de Jesús (1541 - 2008) con el número de orden, lugar de celebración, año, motivo de la convocatoria, votos recibidos por el General elegido, país del elegido, duración del mandato, Papa reinante y número de jesuitas en el mundo en aquel momento.