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viernes, 25 de abril de 2025
sábado, 16 de marzo de 2019
El Anuario de la Compañía de Jesús 2019 está ya disponible en internet.
En las casi 150 páginas del Anuario se cuentan las historias de jesuitas y colaboradores que acompañan a jóvenes en colegios, en universidades, en parroquias, en centros pastorales, en comunidades marginadas, en prisiones, en la calle... También hablan los propios jóvenes, sobre el papel de la Espiritualidad Ignaciana en sus vidas, sobre sus expectativas y sobre cómo van realizando su camino.
domingo, 15 de julio de 2018
Cardenal Ravasi en la Asamblea Mundial de universidades jesuitas en la Universidad de Deusto
El cardenal Ravasi ha impartido la ponencia inaugural durante la
apertura de la Asamblea Mundial de universidades jesuitas en la Universidad de Deusto (8-11 julio 2018).
Una interesante ponencia en la que alerta de una sociedad millennial narcisista y autorreferencial reflejada en 'selfies' y auriculares. También ha advertido contra los riesgos de una sociedad dominada por un
modelo sociocultural dominado por el "apateísmo" que mezcla "apatía
religiosa e indiferencia moral donde la existencia o no de Dios resulta
del todo irrelevante".
Puedes leerla en este enlace.
lunes, 11 de diciembre de 2017
¿Cristiano sentado en el sofá?
Voces Esejota
Este canal de Youtube nace de la intuición de algunos jesuitas de España y está dedicado a quienes se hagan preguntas y no tengan las cosas siempre claras; a quienes quieran escuchar otra manera de pensar y de vivir; a quienes estén cansados de escuchar siempre los mismos mensajes y necesiten tener horizontes más abiertos, más universales y sobre todo, a quienes intentan seguir el mensaje de Jesús y sientan que están en tierra de nadie.
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¿Cristiano sentado en el sofá?
jueves, 29 de junio de 2017
La red sumergida del teléfono móvil (Fernando Vidal)
Bajo la red social virtual que conecta a los usuarios de Smart-phones, hay una red social sumergida que les une con decenas de miles de trabajadores en una larga cadena de explotación y destrucción hasta producir la máquina que tiene en sus manos. Los dispositivos tecnológicos tienen un doble vínculo. Cuando uno tiene un computador, una pantalla o un teléfono móvil a mano es capaz de comunicarse con él con gente de todo el planeta. Pero a la vez la máquina en sí misma también está uniéndonos con toda la cadena de personas y comunidades que lo han producido. Entreparentesis.org
viernes, 17 de marzo de 2017
EN EL CUARTO ANIVERSARIO DEL PAPA FRANCISCO
Gianni Valente nació y vive en Roma. Se graduó en la historia
religiosa cristiana oriental, con una tesis sobre la India Malabar y Malankara
católicos y su participación en el Concilio Vaticano II. Fue editor de la
revista internacional “30Días”, por
la que también hizo un reportaje sobre la vida de las comunidades cristianas de
China, Rusia y varios países de América Latina y el Oriente Medio. En la
actualidad es redactor en la agencia “Fides”
órgano de información de las Obras Misionales Pontificias. Colabora con la
revista italiana geopolítica “Limes”
y “Vatican Insider”, portal
multilingüe en línea del periódico “La
Stampa” dedicada a la información global sobre la actividad de la Santa
Sede y los acontecimientos de las comunidades cristianas de todo el mundo.
sábado, 25 de febrero de 2017
MATTEO RICCI: Un jesuita en la corte de los Ming
He tenido el honor de traducir el libro
de Michela Fontana
En el s.XVI, el jesuita Matteo Ricci, llegó a la China de los Ming para reavivar la llama misionera de Francisco de Javier. Ricci comenzó una evangelización muy exitosa basado en el diálogo. Gracias a su gran carisma y dominio del mandarín, consiguió relacionarse con altos funcionarios y científicos, estableciendo un diálogo religioso y científico que acercó distancias entre Oriente y Occidente. Una gran figura de la Compañía de Jesús.
Te invito a leerlo para conocer las vicisitudes de este gigante que logró acercar dos civilizaciones milenarias en su cultura, su ciencia y su religión.
Está publicado en Mensajero, marca editorial del Grupo de Comunicación Loyola.
sábado, 14 de enero de 2017
ANUARIO S.J. 2017 - EL ÁNGEL DE LOS NIÑOS
![]() |
| Niños del orfanato Nyumbani |
Su nombre es
Ángel D’Agostino pero todos lo llaman D’Ag,
un hombre
lleno de energía, cansado de tantos funerales
y aburrido
de ver a su alrededor un sentimiento de resignación. Todos parecían convencidos de que no había remedio para aquel destino de muerte.
Una gran peste golpeó África en los años ochenta
del siglo pasado. El SIDA exterminó a los adultos. Luego empezó también a
llevarse a los pequeños.
En Nairobi, el Padre D’Ag, un jesuita con bello y
acogedor rostro, de barba blanca, asiste a aquella mortandad con angustia en el
corazón. Su nombre es Ángel D’Agostino pero todos lo llaman D’Ag, un hombre
lleno de energía, cansado de tantos funerales y aburrido de ver a su alrededor
un sentimiento de resignación.
Todos parecían convencidos de que no había remedio
para aquel destino de muerte. “Yo en cambio – aseguraba el Padre D’Ag - creo que
podré salvar a muchos pequeños inocentes.”
Corría el año 1992. En las calles de Nairobi, el Padre D’Agostino
buscaba un local, una pequeña estancia como base para hacer brotar un gran
sueño. El sueño de cuidar a los niños enfermos y, en el caso de que fuesen incurables,
al menos darles un sitio decoroso dónde morir. En el barrio de Westlands encontró
un humilde local e hizo de él un refugio para los tres primeros huerfanitos. Los
tres habían perdido a sus padres, muertos de SIDA, y también ellos llevaban dentro
el virus mortal. Pero ahora ya tienen una casa, mejor “una casa acogedora”, Nyumbani, como se dice en lengua suajili.
El Padre D’Ag necesitaba dinero para ofrecer
asistencia. Sabía dónde llamar y cómo tocar el corazón de los bienhechores. Era
una persona que no estaba nunca quieta, parecía que siempre estaba despierto pensando
cómo ser útil. La gente del lugar lo miraba casi con sorpresa, porque todo lo
que hacía, no lo hacía para sacar algún provecho personal, lo hacía por los demás.
Los benefactores lo entienden. Y uno de ellos, un banquero, extiende un buen cheque
de 700 mil dólares como regalo de Navidad. El Padre D’Ag interpreta esto como una
señal de que, si hay buena voluntad, luego “Dios proveerá.”
Y el Señor provee hasta el punto de llegar otra
buena noticia, la donación de un terreno de 4 hectáreas. Pero el Padre D’Ag tal
vez no se imaginaba que hacer bien comportaba correr riesgos y tener vocación para
la lucha. De repente pareció que todo se derrumbaba. Como él mismo contaba, “fuimos
víctimas de una estafa bien orquestada.” El terreno se perdió, adueñándose de
él los más aprovechados. Pero en la dificultad el jesuita demostró de qué pasta
estaba hecho. Ingente por su fuerza de ánimo y por su inteligencia, movilizó sus
conocimientos por medio mundo y su activismo fue premiado. Afluyeron los fondos
necesarios para volver a empezar y, en un par de años, fue posible dejar el
modesto local de Westlands e inaugurar una sede más confortable en el barrio de
Karen. Mes a mes va creciendo el número de los niños acogidos; de los 3
iniciales se pasa a 40, después a 57, para luego dar el salto a 73. Cuando se llega a los 106, el Padre D’Ag dice
que es el momento de dar otro paso importante. Nyumbani tiene que dotarse de un
laboratorio diagnóstico.
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| P. D'Agostino con niños del orfanato |
El jesuita vuela a Washington y apela una vez más
al buen corazón de sus amigos. Consigue lo que quiere y logra montar un
laboratorio de análisis con los más modernos instrumentos tecnológicos.
Los Estados Unidos eran el país de origen del Padre
D’Ag. Había nacido en la capital de Rhode Island, Providence, el 26 enero de 1926,
siendo hijo de los emigrantes italianos Luis y Julia De Agostino. De niño
padeció de asma. No pudo practicar actividades deportivas y empleó su tiempo
concentrándose en el estudio. Obtuvo dos licenciaturas, en Química y en
Filosofía.
Siguió estudiando. Se inscribió a la facultad de
Medicina y consiguió una doble especialización, en Cirugía y en Urología. Así,
cuando llegó el momento de cumplir el servicio militar, fue destinado naturalmente,
con el grado de capitán, al centro médico de una base de aviación en Washington.
Pero no tenía espíritu militar. En cambio sentía crecer la llamada religiosa. Decidió
realizar los cursos nocturnos de latín que los jesuitas tenían en la
universidad de Georgetown. Su mente estaba ávida por saber. Estudió Teología, y
se especializó en ciencias psiquiátricas. Hasta que el 11 de junio de 1966, con
treinta años, fue ordenado sacerdote por el cardenal Lawrence Shehan. Había
entrado en la Compañía de Jesús el 14 de agosto de 1955.
Durante algunos años se dedicó a la enseñanza.
Fundó un centro de Religión y Psiquiatría en Washington. Luego, su vida sufre un
cambio radical.
ANUARIO S.J. 2017 - CARLOS MARÍA MARTINI: LA HERENCIA DE UN ESTILO
![]() |
| Cardenal Carlos María Martini S.J. |
El 31 de
agosto de 2012 el cardenal Martini
concluyó su
intenso camino terrenal.
En junio de
2013 se constituyó una Fundación,
con la
implicación de la familia Martini
y de la
archidiócesis de Milán.
El 30 de
agosto se dio la ocasión de visitar al Papa Francisco
para
presentarle la nueva Fundación.
El 31 de agosto de 2012 el Cardenal Martini
concluyó su intenso camino terrenal. Una de las voluntades expresadas en su
testamento fue dejar en herencia sus escritos a la Provincia de Italia. Recibir
semejante patrimonio - lo entendimos enseguida - no significaba sólo custodiar los
muchos libros e intervenciones que el Cardenal había ido produciendo, sino sobre
todo promover el espíritu de todo ello.
Antes de nada, he aquí una breve presentación del
Cardenal Martini para quién no lo conociera. Nacido en Turín el 15 febrero de 1927
e ingresado en el noviciado en 1944, el padre Carlos María fue profesor y luego
Rector del Pontificio Instituto Bíblico hasta 1978, cuando pasa a la dirección de
la Pontificia Universidad Gregoriana. Al finales de 1979 fue nombrado por Papa Juan
Pablo II Arzobispo de Milán, en dónde, durante veintidós años se dedicó a una
intensa actividad pastoral. Las iniciativas de mayor resonancia fueron la Escuela de la Palabra, veladas de
formación bíblica de la oración, en las que participaban centenares de jóvenes
en Catedral, y la Cátedra de los no
creyentes, ciclos de encuentros en los que Martini daba espacio a la voz de
no creyentes, con los que entraba después en un serio diálogo.
En el 2002, alcanzado el límite de edad, deja la
Diócesis de Milán y se retira durante largos períodos a su amada Jerusalén,
donde continúa con los estudios bíblicos sobre los antiguos manuscritos griegos
del Nuevo Testamento. En abril de 2008, agravándose el proceso de su enfermedad
de Parkinson, se retiró a la comunidad de Gallarate, una de las enfermerías de
la Provincia de Italia. Desde 1958 hasta hoy se pueden contar unas quinientas
publicaciones con su nombre, traducidas a numerosas lenguas, referentes a la
investigación bíblico-exegética y a las intervenciones durante su actividad
pastoral (cartas, homilías, discursos), entre las que se encuentran numerosos
cursos de Ejercicios Espirituales.
Recibir la herencia del P. Martini ha sido para nosotros
un momento de intensa emoción y profunda gratitud por la confianza que este
gesto expresa. Buscando el modo más apto de asumir esta gran responsabilidad,
en el junio de 2013 constituimos una Fundación
(www.fondazionecarlomariamartini.it), con la implicación de la familia Martini y
de la archidiócesis de Milán. El 30 de
agosto del año siguiente, en la víspera del primer aniversario de la muerte del
Cardenal, tuvimos la ocasión de visitar al Papa Francisco para presentarle la
nueva Fundación. Acogiéndonos con su habitual benevolencia, nos indicó con
sencillez y precisión las coordenadas en las que desarrollar nuestra tarea: “La
memoria de los padres es un acto de justicia. Y Martini ha sido un padre para toda
la Iglesia.” El Papa además subrayó la capacidad del Cardenal para asumir
posiciones proféticas sin dividir la comunidad, más bien, alimentando la
comunión. Bergoglio y Martini se encontraron en 1974, en la 32ª Congregación
General, un momento marcado por fuertes tensiones en la Compañía a propósito de
la relación entre el servicio de la fe y la promoción de la justicia. Francisco
nos recordó cómo el P. Martini había desarrollado un papel determinante al recoger
y llevar adelante la novedad presente en el discurso que se estaba elaborando
entonces sobre la justicia, mostrando al mismo tiempo su raíz evangélica e
interpretando su sentido a la luz de la Palabra de Dios. Así contribuyó de modo
determinante a recomponer fracturas que habrían podido llegar a ser explosivas:
un difícil equilibrio, buscado por Martini con tenacidad y sabiduría.
La Fundación ha nacido no sólo para mantener la
memoria de un ilustre personaje, sino para mantener vivo el espíritu que animó su
actividad evangelizadora; caracterizado
por la atención a los interrogantes que atañen a las personas y a la sociedad
de hoy, y por el empeño en enseñar la fecundidad y en reavivar el deseo de una
profunda escucha de la Palabra de Dios.
![]() |
| El Cardenal Martini visita al P. General Arrupe |
Los proyectos de la Fundación se desarrollan sobre
tres frentes principales. El primero es el archivo. En él se recogerán los
documentos de Martini, incluidos también los pertenecientes al tiempo de su
ministerio como arzobispo. Además estarán los materiales realizados sobre de él
y que aún siguen produciéndose. Entre éstos señalamos los testimonios, recogidos
en forma de vídeo, de ilustres personajes de la cultura y el mundo eclesial, de
amigos y colaboradores, ya que deseamos dar a conocer la persona del P. Martini
a través del recuerdo viviente de los que han compartido con él aspectos importantes
de su existencia. El archivo tendrá su sede en el “Centro San Fedele”, de los jesuitas en Milán, una localización simbólica
además de práctica, en el corazón de la ciudad en la que Martini fue arzobispo durante
22 años, y a pocos pasos de la Catedral, dónde él está enterrado. El archivo estará
en todo caso disponible de modo digital en el sitio de Internet.
viernes, 27 de noviembre de 2015
27 de noviembre de 1975
27 de noviembre. Hace 40 años el Cardenal Tarancón pronunció "la homilía-programa de los Jerónimos". Una gran pieza político-religiosa en la que afirmaba que la Iglesia no patrocinaba ninguna opción ni ideología política, ni permitiría que nadie se apropiase de ese nombre para sus propios intereses. No pedía ningún privilegio, sino que se reconociese la libertad que proclamaba para todos los ciudadanos. No habría que olvidarla.

CARDENAL TARANCÓN
HOMILIA EN LA CORONACION DEL REY
(Pronunciada en la Iglesia Parroquial de San Jerónimo el Real
la mañana del 27 de noviembre de 1975)
Majestades.
Excelentísimos señores de las Misiones Extraordinarias.
Excelentísimo señor Presidente del Gobierno.
Excelentísimo señor Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino.
Excelentísimos señores.
Hermanos:
Habéis querido, Majestad, que invoquemos con Vos al Espíritu Santo en el momento en que accedéis al Trono de España. Vuestro deseo corresponde a una antigua y amplia tradición: la que a lo largo de la historia busca la luz y el apoyo del Espíritu de sabiduría en la coronación de los Papas y de los Reyes, en la convocación de los Cónclaves y de los Concilios, en el comienzo de las actividades culturales de Universidades y Academias, en la deliberación de los Consejos.
Y no se trata, evidentemente, de ceder al peso de una costumbre: En Vuestro gesto hay un reconocimiento público de que nos hace falta la luz y la ayuda de Dios en esta hora. Los creyentes sabemos que, aunque Dios ha dejado el mundo a nuestra propia responsabilidad y a merced de nuestro esfuerzo y nuestro ingenio, necesitamos de Él, para acertar en nuestra tarea; sabemos que aunque es el hombre el protagonista de su historia, difícilmente podrá construirla según los planes de Dios, que no son otros que el bien de los hombres, si el Espíritu no nos ilumina y fortalece. Él es la luz, la fuerza, el guía que orienta toda la vida humana, incluida la actividad temporal y política.
Esta petición de ayuda a Dios subraya, además, la excepcional importancia de la hora que vivimos y también su extraordinaria dificultad. Tomáis las riendas del Estado en una hora de tránsito, después de muchos años en que una figura excepcional, ya histórica, asumió el poder de forma y en circunstancias extraordinarias. España, con la participación de todos y bajo Vuestro cuidado, avanza en su camino y será necesaria la colaboración de todos, la prudencia de todos, el talento y la decisión de todos para que sea el camino de la paz, del progreso, de la libertad y del respeto mutuo que todos deseamos. Sobre nuestro esfuerzo descenderá la bendición de quien es el «dador de todo bien». Él no hará imposibles nuestros errores, porque humano es errar; ni suplirá nuestra desidia o nuestra inhibición, pero sí nos ayudará a corregirlos, completará nuestra sinceridad con su luz y fortalecerá nuestro empeño.
Por eso hemos acogido con emocionada complacencia este Vuestro deseo de orar junto a Vos en esta hora. La Iglesia se siente comprometida con la Patria. Los miembros de la Iglesia de España son también miembros de la comunidad nacional y sienten muy viva su responsabilidad como tales. Saben que su tarea de trabajar como españoles y de orar como cristianos son dos tareas distintas, pero en nada contrapuestas y en mucho coincidentes. La Iglesia, que comprende, valora y aprecia la enorme carga que en este momento echáis sobre Vuestros hombros, y que agradece la generosidad con que os entregáis al servicio de la comunidad nacional, no puede, no podría en modo alguno regatearos su estima y su oración.
viernes, 3 de julio de 2015
Qué quiere decir hoy ser castos (Enzo Bianchi)
(Enzo Bianchi es un ensayista laico,
fundador del Monasterio de Bose en Italia)
“A
vosotros jóvenes digo: sed castos... ¡haced el esfuerzo de vivir castamente el
amor!”
Estas palabras del papa Francisco a los jóvenes, pronunciadas el domingo pasado,
han suscitado reacciones de todo tipo pero todas ellas reveladoras del dato que
la “castidad” es una palabra a menudo incomprendida, más bien desconocida y
burlada, sobre todo porque se confunde con
la abstinencia, o la continencia sexual, o con el celibato. La etimología nos
sugiere que es casto (castus) el que
rechaza el incesto (in-castus). El
incesto ocurre cada vez que no se vive la distancia y no se respeta la
alteridad, que no es sólo diferencia. No es casto quien busca la fusión, el
apego, la posesión: señal de esa búsqueda es la agresividad que, en estos
casos, fácilmente se enciende y se manifiesta. Estoy cada vez más convencido de
que la sexualidad está en el espacio del regalo, porque pide dar y recibir, y
siempre se coloca en la relación entre dos sujetos.
La sexualidad no se
reduce a la genitalidad, y la capacidad de regalo y acogida es más amplia que la
ejercitada en la genitalidad: compromete, en efecto, la persona entera y sus relaciones.
Por eso la sexualidad es
cosa buena y bella, pero su empleo puede ser inteligente o estúpido, amante o
violento, ligada al amor o a la pulsión. La sexualidad nos empuja a la relación
con el otro, pero depende de nosotros buscar, en esta relación, el encuentro o
la posesión, la sinfonía o la prepotencia, el cambio o el narcisismo.
Podríamos decir que la
castidad es el arte de no tratar nunca al otro como un objeto, porque en este
caso se le “consume” y se le destruye. Arte difícil y fatigoso, que solicita
tiempo: no se nace casto sino al contrario – digámoslo con claridad - se nace
incestuoso, y el ejercicio de separación y distinción nos conduce hacia una
subjetividad verdadera y autónoma. La castidad otorga a las relaciones humanas
una transparencia que permite a las personas reconocerse en el respeto de su
ser más íntimo.
Piensa en el encuentro
sexual de los cuerpos en su desnudez y en la intimidad que deriva. Cuando los
cuerpos se encuentran y se entrelazan en la desnudez, se enciende un
conocimiento recíproco que no es comparable al que pueden tener los amigos más íntimos, uno del
otro. Compartir el cuerpo y la respiración crea una unión que es “conocimiento
único”, es - osaría decir, citando a Juan Pablo II – “liturgia de los cuerpos”,
es un conocimiento penetrativo de una profundidad única.
Cuando se toca un
cuerpo, no se toca cualquier cosa sino una persona, que no es un objeto de
placer, que no puede ser consumida, sino que es la posibilidad de una comunión
auténtica. Sin esta comunión no es posible la castidad, sino sólo la obediencia
a la pulsión, al capricho, a la posesión. Rainer Maria Rilke escribió: “No hay
nada más arduo que quererse: es un trabajo, un trabajo diario... El amor es
difícil y no está al alcance de todos.”
El acto sexual, realizado
en los tiempos y en los modos que los amantes saben discernir como bellos,
buenos y “justos”, es conocimiento, y no se tiene que tener miedo de afirmar
que precisamente el sumo placer del acto sexual incendia tal conocimiento. Pero
no es fácil distinguir este sumo placer del encuentro de los cuerpos, de los
corazones, de las inteligencias, de la pulsión. Sí, la pulsión sola, con su
prepotencia, puede crear el infierno, sin embargo élla nos habita, y, si no existiera,
no seríamos naturalmente capaces de darnos y de acogernos.
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sábado, 11 de abril de 2015
martes, 7 de abril de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
viernes, 28 de noviembre de 2014
Cardenal Tarancón: 20 años
Hace 20 años que murió el Cardenal Vicente E. Tarancón. Señero hombre de Iglesia en el post concilio y servidor de la convivencia en España en los tiempos de la Transición.
La homilía en la Misa de Coronación del Rey Juan Carlos I es una pieza excelente de proclamación de fe en Dios y de convivencia humana. Valores que, a casi 40 años vista, parecen estar bastante ausentes en nuestra sociedad.
CARDENAL TARANCÓN
HOMILIA EN LA CORONACION DEL REY
(Pronunciada en la Iglesia Parroquial de San Jerónimo el Real
la mañana del 27 de noviembre de 1975)
HOMILIA EN LA CORONACION DEL REY
(Pronunciada en la Iglesia Parroquial de San Jerónimo el Real
la mañana del 27 de noviembre de 1975)
Majestades.
Excelentísimos señores de las Misiones
Extraordinarias.
Excelentísimo señor Presidente del Gobierno.
Excelentísimo señor Presidente de las Cortes y
del Consejo del Reino.
Excelentísimos señores.
Hermanos:
Habéis querido, Majestad, que invoquemos con Vos
al Espíritu Santo en el momento en que accedéis al Trono de España. Vuestro
deseo corresponde a una antigua y amplia tradición: la que a lo largo de la historia
busca la luz y el apoyo del Espíritu de sabiduría en la coronación de los Papas
y de los Reyes, en la convocación de los Cónclaves y de los Concilios, en el
comienzo de las actividades culturales de Universidades y Academias, en la
deliberación de los Consejos.
Y no se trata, evidentemente, de ceder al peso
de una costumbre: En Vuestro gesto hay un reconocimiento público de que nos
hace falta la luz y la ayuda de Dios en esta hora. Los creyentes sabemos que,
aunque Dios ha dejado el mundo a nuestra propia responsabilidad y a merced de nuestro
esfuerzo y nuestro ingenio, necesitamos de Él, para acertar en nuestra tarea;
sabemos que aunque es el hombre el protagonista de su historia, difícilmente
podrá construirla según los planes de Dios, que no son otros que el bien de los
hombres, si el Espíritu no nos ilumina y fortalece. Él es la luz, la fuerza, el
guía que orienta toda la vida humana, incluida la actividad temporal y
política.
Esta petición de ayuda a Dios subraya, además,
la excepcional importancia de la hora que vivimos y también su extraordinaria dificultad.
Tomáis las riendas del Estado en una hora de tránsito, después de muchos años
en que una figura excepcional, ya histórica, asumió el poder de forma y en
circunstancias extraordinarias. España, con la participación de todos y bajo
Vuestro cuidado, avanza en su camino y será necesaria la colaboración de todos,
la prudencia de todos, el talento y la decisión de todos para que sea el camino
de la paz, del progreso, de la libertad y del respeto mutuo que todos deseamos.
Sobre nuestro esfuerzo descenderá la bendición de quien es el «dador de todo bien».
Él no hará imposibles nuestros errores, porque humano es errar; ni suplirá
nuestra desidia o nuestra inhibición, pero sí nos ayudará a corregirlos,
completará nuestra sinceridad con su luz y fortalecerá nuestro empeño.
Por eso hemos acogido con emocionada
complacencia este Vuestro deseo de orar junto a Vos en esta hora. La Iglesia se
siente comprometida con la Patria. Los miembros de la Iglesia de España son
también miembros de la comunidad nacional y sienten muy viva su responsabilidad
como tales. Saben que su tarea de trabajar como españoles y de orar como
cristianos son dos tareas distintas, pero en nada contrapuestas y en mucho
coincidentes. La Iglesia, que comprende, valora y aprecia la enorme carga que
en este momento echáis sobre Vuestros hombros, y que agradece la generosidad
con que os entregáis al servicio de la comunidad nacional, no puede, no podría
en modo alguno regatearos su estima y su oración.
miércoles, 9 de julio de 2014
jueves, 1 de mayo de 2014
CON EL TIEMPO – José Luis Borges
“Después
de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre
sostener una mano y encadenar un alma.
Y
uno aprende que el amor no significa acostarse,
y
que una compañía no significa seguridad,
y
uno empieza a aprender…
Que
los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y
uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y
los ojos abiertos,
y
uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque
el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y
los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y
uno aprende que si es demasiado
hasta
el calor del sol puede quemar.
Así
que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en
lugar de que alguien le traiga flores.
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