Hoy celebramos la fiesta del apóstol Santiago el
Mayor, al que en España consideramos nuestro patrono desde muy antiguo. Por
eso, vale la pena que nos centremos en lo que nos cuenta la Palabra de Dios.
Hay una frase del Evangelio proclamado que debería seguir
resonando en la Iglesia con la fuerza de un terremoto: «No será así entre
vosotros.»
Jesús no está hablando del Imperio romano ni de los
poderosos de su tiempo. Está hablando de sus discípulos. Está hablando de
nosotros.
Porque el problema no es solo que haya personas que quieran dominar. El problema es que todos llevamos dentro la tentación del poder. Nos gusta ser reconocidos, ocupar un lugar importante, que cuenten con nosotros, que nuestra opinión pese más que la de los demás. Hoy quizá no soñamos con tronos, como Santiago y Juan, pero sí con ser visibles, tener influencia, dejar huella, controlar las decisiones. Incluso el servicio puede convertirse en una forma elegante de buscar protagonismo.


