Traducir
Buscar este blog
Mostrando entradas con la etiqueta vocación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vocación. Mostrar todas las entradas
miércoles, 1 de octubre de 2014
viernes, 31 de agosto de 2012
DE DIOSES Y DE HOMBRES
![]() |
Cuando un A-Dios se vislumbra…
(Christian de
Chergé, abad del Monasterio de Tibhirine, Argelia. 1995)
Si me sucediera un día -y ese día podría ser hoy-
ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento a todos
los extranjeros que viven en Argelia, yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia,
mi familia, recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país.
Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal. Que recen por mí.
¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas
y abandonadas en la indiferencia del anonimato. Mi vida no tiene más valor que otra vida. Tampoco tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente. Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido.
Yo no podría desear una muerte semejante. Me parece importante proclamarlo. En efecto, no veo cómo podría alegrarme que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato.
Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la “gracia del martirio” debérsela a un argelino, quienquiera que sea, sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam. Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente.
Conozco también las caricaturas del Islam
fomentadas por un cierto islamismo. Es demasiado fácil creerse con la
conciencia tranquila identificando este camino religioso con los integrismos de
sus extremistas.
Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma. Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido, encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia, precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes.
Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón a
los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista: “¡qué diga
ahora lo que piensa de esto!” Pero estos tienen que saber que por fin será
liberada mi más punzante curiosidad. Entonces podré, si Dios así lo quiere,
hundir mi mirada en la del Padre para contemplar con El a Sus hijos del Islam
tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo, frutos de
Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu, cuyo gozo secreto será siempre,
el de establecer la comunión y restablecer la semejanza, jugando con las
diferencias.
Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos, doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente para este GOZO, contra y a pesar de todo. En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida, yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy, y a vosotros, amigos de aquí, junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos,
¡el céntuplo concedido, como fue prometido!
Y a ti también, amigo del último instante, que no
habrás sabido lo que hacías. Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este
“A-DIOS” en cuyo rostro te contemplo. Y que nos sea concedido rencontrarnos
como ladrones felices en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo
y mío.
¡AMEN! INSHALLAH!
martes, 28 de agosto de 2012
SAN FRANCISCO JAVIER EN YAMAGUCHI: Carta a los universitarios de París
![]() |
| San Francisco Javier en Yamaguchi |
"Muchos cristianos se dejan de
hacer en estas partes, por no haber personas que en tan pías y santas cosas se
ocupen. Muchas veces me mueve pensamientos de ir a los estudios de esas partes,
dando voces, como hombre que tiene perdido el juicio, y principalmente a la
universidad de París, diciendo en Sorbona a los que tienen más letras que
voluntad, para disponerse a fructificar con ellas: ¡cuántas ánimas dejan de ir
a la gloria y van al infierno por la negligencia de ellos!
Y así como van estudiando en
letras, si estudiasen en la cuenta que Dios nuestro Señor les demandará de
ellas, y del talento que les tiene dado, muchos de ellos se moverían, tomando
medios y ejercicios espirituales para conocer y sentir dentro en sus ánimas la
voluntad divina, conformándose más con ella que con sus propias afecciones,
diciendo: "Señor, aquí estoy, ¿qué quieres que yo haga? Envíame adonde
quieras; y si conviene, aun a los indios".
¡Cuánto más consolados
vivirían, y con gran esperanza de la misericordia divina a la hora de la
muerte, cuando entrarían en el particular juicio, del cual ninguno puede
escapar, alegando por sí: "Señor, cinco talentos me entregaste, he aquí
cinco más que he ganado con ellos"! Témome que muchos de los que estudian
en universidades, estudian más para con las letras alcanzar dignidades,
beneficios, obispados, que con deseo de conformarse con la necesidad que las
dignidades y estados eclesiásticos requieren.
Está en costumbre decir los
que estudian: deseo saber letras para alcanzar algún beneficio, o dignidad
eclesiástica con ellas, y después con la tal dignidad servir a Dios. De manera
que según sus desordenadas afecciones hacen sus elecciones, temiéndose que Dios
no quiera lo que ellos quieren, no consintiendo las desordenadas afecciones
dejar en la voluntad de Dios nuestro Señor esta elección. Estuve casi movido de
escribir a la universidad de París, a lo menos a nuestro Maestre de Cornibus y
al doctor Picardo, cuántos mil millares de gentiles se harían cristianos, si
hubiese operarios, para que fuesen solícitos de buscar y favorecer las personas
que no buscan sus propios intereses, sino los de Jesucristo."
![]() |
| Firmas de Francisco de Javier |
lunes, 27 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



